Tu cerebro está diseñado para hacerte perder en el Trading
Y contra esa realidad, no se puede luchar.
Es una evidencia biológica. Puro mecanismo de evolución, tras millones de años de vida en este planeta en el que la especie humana ha ido mejorando y haciéndose más fuerte.
Gracias a esta verdad, estás hoy aquí. Vivo y respirando.
Al igual que si ves una napolitana en el escaparate de la pastelería, lo primero que te pide el cuerpo es devorarla.
Porque tus instintos más primarios te piden acumular calorías en el cuerpo, sobre todo si las encuentras fácilmente.
Ya que, hace miles de años, no sabías cuándo comerías de nuevo. Porque estabas expuesto a que un parásito devorara la cosecha, o que los animales no se dejaran cazar tan fácilmente, o que el ejército enemigo viniera a robar tus provisiones.
Imagínate que llevas toda la vida viviendo en la misma casa š”...
Es la casa donde creciste, diste tus primeros pasos, jugaste con tus abuelos, tus padres cuidaron de ti, te la dejaron en herencia, y después cuidaste tú de ellos. Vamos, que para ti lo es todo. O casi todo.
Ahora suponte que tu casa está valorada a un precio de mercado de 300.000€. Y suponte de nuevo que llega alguien de fuera que se encapricha de tu vivienda, y te ofrece 400.000€, más de un 30% adicional a su valor real. Y por último, supón que podrías encontrar casas muy similares a la tuya por 300.000€.
¿Qué harías en esta situación? ¿Aceptarías su oferta para irte a vivir a otro sitio? ¿Cogerías los 100.000€ de beneficio, y te comprarías otra casa parecida a donde vivías antes?
La respuesta es evidente: NO. No te moverías del lugar en el que naciste, donde tienes tantos recuerdos imborrables, y donde ya habías planificado estar tranquilamente tus últimos años. Quizás por varios millones de euros igual te lo piensas, pero puede que incluso ni por todo el dinero del mundo vendieras tu casa.
Es evidente que, en términos de dinero, no siempre tomamos la decisión más óptima. Y no te digo que debas cambiarlo, ni mucho menos. Simplemente hay que ser consciente de que esto sucede.
De hecho, dos psicólogos americanos ganaron el premio Nobel de Economía al demostrar que el homus economicus es una falacia, una mentira, una fantasía. Daniel Khaneman lo ganó en 2002 y Richard Thaler en 2017; ambos sostuvieron que no siempre maximizamos nuestra utilidad económica. Hay factores neuronales que nos lo impiden.
Por eso es normal quebrar una cuenta detrás de otra, porque en el trading las emociones entran a escena y distorsionan la realidad
A todos nos sucede, por muchos años de experiencia que tengas a las espaldas. También a quienes trabajan en las compañías financieras de mayor prestigio en Londres, Singapur o Nueva York. Aunque su sueldo contenga 6 o 7 ceros detrás del primer uno, no se salvan.
Por eso las estadísticas avisan diciéndote que el 90% de los traders pierden todo lo que depositaron.
No se lo inventan, no. Es la verdad. Y sucede por un motivo que hasta ahora no habías identificado. Pero que estás a punto de descubrir.
Cuando te sientas delante del gráfico a analizarlo, estás convencido de que todo va a ir genial. Marcas las líneas, y dices:
"Compraré aquí, venderé aquí, y terminaré ganando 200 euretes. Esto es fácil, a ello que voy"
Sin embargo, cuando entras en la posición y tu dinero empieza a fluctuar, todo cambia.
Te entran las prisas, una ansiedad inexplicable empieza a subirte por la garganta, te revuelves incómodo en tu asiento... Lo que antes veías tan claro, ahora te genera un montón de dudas:
- Te anticipas al punto de entrada y cortas el recorrido que iba a tener la operación āļø.
- Cuando el precio va a favor, mueves el Profit y ganas menos de lo que habías pensado š.
- Y si la posición va en contra, mueves el Stop y pierdes mucho más del límite que te habías puesto inicialmente š.
Sin embargo, hay una manera de hackear los mercados financieros
Muy pocos han descubierto esta otra "realidad secreta". La tenían muy cerca, pero nunca lo habían visto. Hasta que un día abrieron los ojos y se fijaron en cómo reaccionan ellos mismos frente al mercado, un aspecto al que no habían prestado atención.
Sí, pasar a la "Matrix" de la bolsa es posible. Y quienes lo hacen, ya no regresan jamás. Una vez que han descubierto la realidad, no vuelven a ser los mismos.
Más que nada, porque este universo paralelo te permite generar muchas más operaciones ganadoras de las que jamás habías podido imaginar.
Si quieres saber qué resorte se activa en tu cerebro cada vez que abres una posición en el mercado... Y que te empuja a perder más de lo que ganas...
Recibirás una explicación detallada en tu correo electrónico.
Y te llevas una solución para que el trading nunca más sea una pesadilla, sino una fuente de alegrías.
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